Las proyecciones optimistas de Elon Musk, CEO de Tesla, durante la llamada de resultados de hoy contrastaron con el tono habitual de sus presentaciones. En lugar de centrarse en avances futuristas, Musk abordó las limitaciones actuales que enfrenta la compañía.
Durante la conversación, se mencionó que la producción del robot Optimus aún no tiene una fecha de inicio clara debido a los desafíos en el establecimiento de una línea de producción. Musk subrayó la necesidad de "inyectar algo de realidad" en las expectativas sobre el desarrollo de este producto.
Asimismo, el CEO no pudo ofrecer un calendario para el lanzamiento de un software de conducción autónoma completamente independiente o el servicio de robotaxi de Tesla en Europa, citando la incertidumbre sobre las decisiones de los reguladores europeos. Esta falta de claridad en los plazos representa un cambio significativo en la narrativa habitual de la empresa.