Durante el último año, varios libreros han notado un aumento inusual en la cantidad de pedidos de libros antiguos y raros. Este fenómeno ha despertado el interés, ya que los volúmenes de compra son significativamente mayores a lo habitual. Sin embargo, la naturaleza de estos pedidos es peculiar: incluyen títulos variados y los compradores parecen no tener en cuenta los precios de los ejemplares.
Las indagaciones sobre el perfil de los compradores han llevado a la conclusión de que no se trata de lectores comunes. En su lugar, se ha descubierto que son compañías de inteligencia artificial que requieren textos para entrenar sus modelos. En julio, un vendedor a través de Biblio recibió un pedido que alcanzó cerca de 1.000 libros, aunque el sistema del marketplace no permitía identificar al comprador.
Para obtener más información sobre este pedido, 404 Media ideó un plan que involucró el uso de un dispositivo de rastreo. Se proporcionó un AirTag de Apple a un librero, quien lo escondió en uno de los libros antes de enviar el paquete. Esta estrategia permitió seguir el trayecto del cargamento a través de Estados Unidos.
El viaje del cargamento comenzó en un aeropuerto en California y su ruta fue documentada hasta llegar al Milwaukee Mitchell International Airport en Wisconsin. Posteriormente, el paquete fue almacenado en las instalaciones de la empresa logística Trifinity, ubicadas cerca de Kenosha, donde permaneció aproximadamente dos semanas. Luego, continuó su camino hacia el oeste, siendo localizado cerca de Colorado Springs y, más tarde, en una parada para camiones en Grand Junction.
Finalmente, el cargamento arribó a Las Vegas, donde se detuvo en un almacén de Amazon conocido como LAS8. La investigación reveló que en la parte norte de este almacén opera una unidad identificada como VGT3, que es parte de la estructura interna de Amazon. Los empleados de la instalación han confirmado que esta operación está relacionada con el uso de los libros que han sido adquiridos.
Contexto: La demanda de libros antiguos ha crecido en el contexto de la expansión de las tecnologías de inteligencia artificial, donde las empresas buscan constantemente nuevas fuentes de datos para mejorar sus modelos. En España, el sector de los libros antiguos también ha visto un aumento en la atención, lo que resalta la importancia de la industria editorial en la economía digital actual. Con compañías como Amazon jugando un papel destacado en la cadena de suministro, el futuro del comercio de libros raros podría verse transformado por el interés de estas nuevas tecnologías en el material literario tradicional.