El auge de los supermercados "ultra low cost" en España se debe a su estrategia centrada en ofrecer precios significativamente más bajos que sus competidores. Cadenas como Sqrups y Primaprix han encontrado una vía de crecimiento mediante la venta de productos de marcas reconocidas con descuentos que oscilan entre el 30% y el 80%.
A pesar de la crisis inflacionista que ha afectado a muchos consumidores, la cercanía y el precio siguen siendo los factores más valorados por los españoles al realizar sus compras. Las grandes cadenas, como Mercadona, han reaccionado implementando estrategias de precios competitivos, especialmente en su línea de marcas blancas.
En un mercado donde anteriormente parecía que todo estaba establecido, las marcas "ultra low cost" han desafiado esta noción y han ganado terreno. Estas cadenas no solo compiten en precio, sino que su modelo de negocio se basa en una oferta que prioriza la reducción de costos sin sacrificar la calidad de los productos.