El sector agroalimentario español se enfrenta a un 2026 lleno de incertidumbre, con 62.380 millones de euros en exportaciones en riesgo tras un 2025 que, a pesar de todo, mostró un crecimiento. Las ventas aumentaron un 4,4% hasta octubre, aunque la situación se complica debido a la peste porcina y a los nuevos aranceles impuestos por China.
La evolución de la peste porcina se ha convertido en una preocupación clave, especialmente tras el cierre de mercados importantes como Japón y Filipinas. Ignasi Pons, director adjunto de la Federación Empresarial de Carnes e Industrias Cárnicas (Fecic), advirtió sobre el impacto negativo de los aranceles chinos en la competitividad del sector. Hasta ahora, 40 países han restringido la importación de productos derivados del cerdo desde España, aunque el Ministerio de Agricultura trabaja para regionalizar estas limitaciones.
A pesar de la crisis sanitaria del último trimestre, la estabilidad en los costes de producción y la superación de la sequía han beneficiado a la actividad en general. No obstante, el temor persiste en la industria, especialmente en Catalunya, donde el 80% de la producción cárnica depende del cerdo y se encuentran algunas de las principales empresas del sector.