Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno de España, ha anunciado su asistencia al XXIX Congreso del Instituto de la Empresa Familiar, que se llevará a cabo en Madrid del 4 al 6 de octubre de 2026. Esta será su primera participación en este encuentro anual de empresarios desde 2018, marcando un significativo regreso tras ocho años de ausencia.
El evento, que reúne a importantes figuras del ámbito empresarial español, se celebrará en un contexto donde se ha tratado de reconstruir las relaciones entre el Gobierno y los empresarios. La última vez que Sánchez participó, en el XXI Congreso en Valencia, el ambiente fue tenso, con un auditorio lleno de empresarios que esperaron más de media hora por su llegada y mostraron desinterés tras un discurso considerado poco entusiasta.
Desde aquel episodio, el presidente del Gobierno ha declinado la invitación a este congreso de manera consecutiva, lo que llevó a muchos a pensar en una falta de conexión entre el Ejecutivo y el sector empresarial. Sin embargo, en 2024, Sánchez hizo un gesto al asistir a una asamblea de empresarios familiares en Madrid, lo que marcó un cambio en la dinámica de sus relaciones. Este año, su confirmación para el congreso sugiere un enfoque renovado hacia el diálogo con el sector privado.
Durante el congreso, Sánchez estará acompañado por Eloi Planes, presidente del club empresarial y también de la compañía Fluidra. Este año, se espera que el evento aborde temas cruciales para el futuro de las empresas familiares en España, especialmente en el contexto de los desafíos económicos actuales.
El Instituto de la Empresa Familiar ha sido un pilar en la representación de los intereses de este sector, que juega un papel fundamental en la economía española. En los últimos años, las empresas familiares han enfrentado retos significativos, y el congreso representa una plataforma para discutir estrategias y fortalecer la colaboración con el Gobierno.
Contexto: En años recientes, España ha vivido importantes cambios económicos y políticos que han afectado a las empresas, especialmente las familiares, que constituyen una parte esencial del tejido empresarial del país. Con más de 1.300 empresas familiares que aportan cerca del 60% del empleo privado, el fortalecimiento de la relación entre el Gobierno y este sector es vital para la estabilidad económica. La participación de Sánchez en el congreso podría ser un paso clave para reiniciar un diálogo constructivo y abordar las inquietudes del empresariado en relación con la legislación y la política económica.