El misterio en torno al Boeing 727 N844AA se intensifica tras su desaparición el 25 de mayo de 2003, cuando despegó del aeropuerto internacional Quatro de Fevereiro en Luanda sin autorización. Desde entonces, no ha habido aterrizajes confirmados ni restos identificados de la aeronave, lo que hace que este caso sea uno de los más enigmáticos de la historia de la aviación.
Construido en 1975 y originalmente entregado a American Airlines, el N844AA fue retirado de servicio en 2001 y posteriormente reconvertido para transportar diésel en Angola. Este cambio pretendía facilitar el suministro a operaciones de minería en áreas de difícil acceso, pero pronto surgieron problemas, incluyendo facturas impagadas y cuestiones de seguridad. Para mayo de 2002, la situación se había deteriorado y el avión permanecía inmovilizado en el aeropuerto de Luanda.
Ben Charles Padilla, un ingeniero de vuelo certificado, intentó recuperar la aeronave en 2003, aunque no era capitán habilitado para el modelo. Su presencia en el avión al momento de la salida ha sido objeto de debate, junto con otros posibles acompañantes. La falta de información clara y las circunstancias irregulares en torno a la operación continúan generando interrogantes sobre lo sucedido con el N844AA.