España alcanzó un nuevo récord poblacional en el segundo trimestre de 2026, con un total de 49.801.559 habitantes, lo que representa un incremento de 444.205 personas respecto al año anterior. Este crecimiento se debe en gran medida a la llegada de inmigrantes, ya que los nacimientos en el país han disminuido. Hasta mayo de este año, se registraron 130.495 nacimientos, lo que supone un aumento de 1.087 en comparación con el mismo periodo de 2025. Sin embargo, el aumento de la población extranjera ha compensado el descenso en estos nacimientos.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la población nacida en el extranjero asciende a 10.291.807 personas, superando a la población con nacionalidad extranjera debido a los procesos de adquisición de la nacionalidad española. En el último trimestre, el número de extranjeros en España creció en 87.197 personas, alcanzando un total de 7.437.543 extranjeros. La población con nacionalidad española también ha aumentado en 16.981 personas.
Durante este periodo, el número de hogares en España se situó en 19.874.860, con un incremento de 58.794 hogares desde el trimestre anterior. Las principales nacionalidades de los inmigrantes que llegaron a España en el segundo trimestre de 2026 fueron la colombiana, con 34.000 llegadas, seguida de la venezolana con 23.300 y la marroquí con 21.100. También se registraron entradas de españoles, peruanos, brasileños, italianos, hondureños, pakistaníes y ucranianos.
Las comunidades autónomas que lideran el crecimiento poblacional son la Comunidad Valenciana, las Islas Baleares y Asturias. En contraste, regiones como Cantabria, Madrid, Galicia y Castilla y León presentan un descenso en la media nacional de crecimiento poblacional. Las estadísticas del INE subrayan que el aumento de la población en España se debe principalmente a los residentes nacidos en el extranjero, ya que la tasa de natalidad local ha decrecido.
Contexto: El fenómeno de la inmigración ha sido clave para el crecimiento demográfico en España en los últimos años. La escasa tasa de fecundidad, que ha llevado al país a registrar cifras históricamente bajas en nacimientos, ha hecho que la llegada de inmigrantes sea fundamental para sostener el crecimiento poblacional. Las nacionalidades más representativas entre los inmigrantes son colombianos, venezolanos y marroquíes, quienes han contribuido significativamente a la diversidad y al dinamismo del mercado laboral en España. Esta tendencia refleja una necesidad de políticas que aborden tanto la integración de estos nuevos habitantes como el apoyo a las familias españolas para fomentar un aumento en la natalidad.