Telefónica ha completado la venta de su negocio en Chile al grupo Millicom por más de 1.000 millones de euros, marcando un hito en su historia de casi 40 años en el país. Esta transacción, anunciada el 10 de febrero, representa un avance significativo en el proceso de desinversión que inició su presidente, Marc Murtra, el año pasado.
La salida de Telefónica de Chile simboliza el cierre de una era para la economía española, ya que fue pionera en la expansión empresarial en Latinoamérica. Desde su llegada en abril de 1990, otras grandes empresas como Iberdrola, Endesa y Repsol siguieron su ejemplo, estableciendo un camino de internacionalización que ha definido a las empresas españolas durante décadas.
En un contexto más amplio, esta venta se suma a la retirada de varias compañías españolas de otros mercados latinoamericanos, reflejando un cambio en la estrategia empresarial española en la región. A medida que Telefónica se aleja de Chile, se convierte en la última de las grandes empresas en deshacer posiciones en Latinoamérica, un proceso que ha sido común en los últimos años para otras firmas como Repsol e Iberdrola.