En 2025, el débito comercial de España con Estados Unidos y China alcanzó casi 56.000 millones de euros, con un 97,6% de este déficit concentrado en dichas relaciones. Las importaciones procedentes de China incrementaron un 11,2%, situándose en 50.249,5 millones de euros, mientras que las exportaciones españolas a Estados Unidos cayeron un 8%, hasta 16.716,2 millones de euros.
Este descenso en las ventas hacia el mercado estadounidense repercute en sectores cruciales como la industria química y la alimentación, evidenciando una creciente dependencia de bienes tecnológicos y manufacturados del gigante asiático. Las importaciones desde Estados Unidos también aumentaron un 7%, alcanzando un total de 30.174,7 millones de euros, lo que provocó un incremento del déficit bilateral hasta 13.458,4 millones de euros.
Desde abril de 2025, la implementación de nuevos aranceles por parte de la Casa Blanca ha complicado el panorama para las exportaciones españolas, provocando un enfriamiento en las relaciones comerciales con Washington. En este contexto, el sector exterior de España se enfrenta a un entorno cada vez más proteccionista.