El FC Barcelona se enfrenta a una situación financiera crítica, con una deuda que alcanza los 2.500 millones de euros (aproximadamente 2.900 millones de dólares). Este pasivo, que se atribuye en gran medida a la remodelación del Camp Nou, es casi el doble que el de su rival histórico, el Real Madrid.
Joan Laporta, presidente del club, busca mitigar el impacto de estas dificultades económicas en el rendimiento del equipo, que ha ganado 28 títulos de liga. La estructura del Barcelona, compuesta por alrededor de 150.000 socios que eligen a sus líderes, complica la gestión financiera. La próxima votación para elegir a la directiva está programada para el primer semestre del año.
Laporta se postula para un nuevo mandato de cinco años, su campaña se centra en la inversión para salir de la crisis. Sin embargo, su enfoque ha incluido la adquisición de jugadores costosos y el avance en las obras del estadio, proyectos que espera que devuelvan la estabilidad económica al club.