Las infraestructuras críticas son consideradas por el Global Risk Report 2026 como un punto vulnerable para la economía global, según el informe presentado en el Foro Económico Mundial de Davos. Estas estructuras, que datan de la posguerra, enfrentan riesgos significativos, desde ciberataques hasta la necesidad de mantener servicios esenciales, lo que las convierte en "bombas de relojería".
El estudio, realizado en colaboración con Marsh, resalta preocupaciones sobre la interrelación de diversos riesgos, indicando que los peligros sociales y ambientales están cada vez más conectados. José María Carulla, Managing Director en Marsh Advisory para España, Portugal y Turquía, subraya que los riesgos como la polarización social y la desinformación son las principales amenazas interconectadas en 2026.
El informe también advierte sobre riesgos a corto y largo plazo, incluyendo la confrontación geopolítica y fenómenos meteorológicos extremos, junto a problemas ambientales como la pérdida de biodiversidad. Además, se hace un llamado a la comunidad del Foro y a la sociedad en general para prepararse ante estos retos inminentes.