La viralidad de vídeos generados por el modelo de inteligencia artificial de ByteDance, Seedance 2.0, ha provocado una reacción significativa en la industria del entretenimiento. Las principales empresas como Disney y Paramount Skydance, junto con el sindicato más grande de profesionales del entretenimiento en Estados Unidos, han enviado cartas de cese y desistimiento a la compañía china.
El conflicto surge a raíz de la preocupación por el uso no autorizado de contenido y la posible violación de derechos de autor. Las cartas de cese y desistimiento buscan proteger el trabajo de los creadores y la integridad de la propiedad intelectual en un panorama donde la tecnología avanza rápidamente.
La situación pone de manifiesto las tensiones entre la innovación tecnológica y los derechos de los artistas, un tema cada vez más relevante en la era digital.