El pasado 18 de febrero, Movistar experimentó una incidencia que dejó sin conexión a aproximadamente 100.000 pequeñas y medianas empresas en España, aunque el problema fue resuelto en un plazo de tres horas. Este tipo de interrupciones puede afectar a cualquier usuario, ya sea por averías, obras en la zona o fallos en los servidores.
Muchos consumidores no son conscientes de que tienen derecho a recibir compensaciones en sus facturas mensuales. De acuerdo con un Real Decreto sobre los derechos de los usuarios de servicios de comunicaciones electrónicas, existen tres escenarios en los que se puede solicitar indemnización, tanto en telefonía fija como móvil.
La compensación se calcula en función de la duración de la interrupción y el consumo promedio de los últimos meses. El operador aplicará la mayor cantidad entre el promedio de lo facturado durante los tres meses anteriores a la interrupción o cinco veces la cuota mensual de abono, prorrateada por el tiempo de la interrupción. Sin embargo, si la causa de la interrupción es un evento de fuerza mayor, como el apagón del 28 de abril del año pasado, las indemnizaciones no son aplicables.
Cuando corresponda, la compensación debe reflejarse automáticamente en la siguiente factura, siempre que el importe total sea superior a un euro.