La Unión Europea está lanzando un ambicioso plan para establecer cinco gigafactorías de inteligencia artificial, con el objetivo de mejorar su capacidad de entrenamiento de modelos frente a Estados Unidos y China. España ha formalizado recientemente un consorcio que competirá para albergar una de estas instalaciones, fundamentales para el futuro tecnológico del continente. Esta cooperación reúne a destacadas empresas, lo que subraya la importancia que tiene esta iniciativa para el país.
El consorcio incluye a grandes entidades como Telefónica, ACS y Banco Santander, cada una de las cuales posee un 15,67% de participación. Además, Multiverse Computing, especializada en software cuántico, aporta un 4%, mientras que la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) tiene una participación significativa del 47,99%. Por último, la Generalitat de Catalunya contribuye con un 1%. Este proyecto está diseñado con una estructura mayoritariamente privada, pero con el respaldo del sector público.
La inversión prevista para cada gigafactoría asciende a 5.000 millones de euros, de los cuales el Estado español ya ha comprometido más de 1.000 millones de euros. Esta cifra incluye 719 millones de euros destinados a capitalizar la participación de la SETT y 300 millones de euros como contribución al organismo europeo EuroHPC.
Las gigafactorías de inteligencia artificial no son simples centros de datos; están diseñadas para manejar cargas de trabajo de inteligencia artificial de alta intensidad. Con concentraciones masivas de procesadores especializados y conexiones de datos de baja latencia, estas instalaciones buscarán entrenar modelos avanzados que actualmente dependen en gran medida de infraestructuras en Estados Unidos y Asia. La necesidad de estas fábricas se hace evidente ante la falta de infraestructura de cómputo a gran escala en Europa, a pesar de contar con centros de investigación de primer nivel y un marco regulatorio avanzado.
El Reglamento europeo de inteligencia artificial alcanzará su fase más exigente el 2 de agosto, lo que añade urgencia a la creación de estas gigafactorías. La iniciativa InvestAI de la Comisión Europea movilizará 20.000 millones de euros para financiar la construcción de varias de estas instalaciones, con la expectativa de que la convocatoria formal se publique durante el verano. España está decidida a ser parte de esta revolución tecnológica.
Contexto: La conversación en torno a la inteligencia artificial en Europa se ha intensificado, con la necesidad de aumentar la capacidad de producción y entrenamiento de modelos de IA como un tema central. La dependencia de Europa de tecnologías de computación de otras regiones ha llevado a un enfoque más fuerte en la creación de infraestructuras propias. Las gigafactorías son vistas como un paso crucial para reducir esta dependencia y fortalecer la posición de Europa en el panorama tecnológico global, donde la competencia es cada vez más feroz.