Las entregas de Tesla han caído drásticamente en 2025, con un total de 1.636.129 vehículos entregados, marcando un descenso en comparación con el año anterior. Este retroceso se produce en un momento en que el mercado de coches eléctricos está en auge, lo que agrava la situación de la compañía.
En 2024, Tesla había superado las 1.800.000 unidades, lo que significa que ha disminuido su producción en aproximadamente un 10% en comparación con los niveles de hace dos años. Los modelos Y y 3 fueron responsables de la mayoría de las ventas, mientras que los modelos S, X y el Cybertruck apenas alcanzaron las 50.000 unidades.
La pérdida de impulso es alarmante, especialmente tras el récord de entregas alcanzado en 2023, cuando la marca vendió 1,81 millones de coches. Por su parte, la competencia ha crecido, destacando BYD, que ha vendido 2,25 millones de coches eléctricos en 2025, superando con creces a Tesla.
Elon Musk había planteado metas ambiciosas, incluyendo la venta de 20 millones de vehículos para 2030, un objetivo que se ve cada vez más difícil de alcanzar ante el descenso actual en las entregas.