El BBVA se enfrenta a un juicio que podría marcar un hito en la historia del IBEX 35, ya que se convierte en la primera empresa de este índice en ser juzgada por su implicación en el caso Villarejo. La decisión fue tomada por el juez de la Audiencia Nacional, Antonio Piña, quien emitió el auto de apertura de juicio oral el 9 de julio de 2026, a partir de los escritos de acusación de la Fiscalía Anticorrupción y de acusaciones particulares.
En este proceso, además de la entidad bancaria, se sentarán en el banquillo varios ex altos cargos. Entre ellos, se encuentran Francisco González, ex presidente del banco, y Ángel Cano, ex consejero delegado. También serán juzgados Joaquín Gortari, antiguo director del gabinete de presidencia, y Julio Corrochano, ex jefe de Seguridad de BBVA. Otros implicados son Eduardo Arbizu, quien fue jefe de los servicios jurídicos durante dos décadas, Antonio Béjar, ex director de Riesgos, José Manuel García Crespo, antiguo responsable jurídico, y Eduardo Ortega Martín, director de los Servicios Jurídicos Contenciosos de la entidad en un período determinado.
El auto de juicio también establece una fianza de 1,17 millones de euros para cubrir las responsabilidades civiles, con la advertencia de que se embargarán los bienes de la entidad si no se deposita en un plazo de tres días. En cuanto a las acusaciones específicas, BBVA está siendo procesada por delitos de cohecho y un total de 52 delitos relacionados con el descubrimiento y revelación de secretos. Por su parte, González enfrentará cargos de cohecho activo y pasivo, 42 delitos de descubrimiento y revelación de secretos, así como pertenencia a un grupo criminal, administración desleal y falsedad documental.
La entidad ha defendido su postura, afirmando que “de los hechos investigados no se deriva responsabilidad penal” para el banco. Sin embargo, el impacto reputacional del caso ha sido significativo desde el inicio de las investigaciones. En un auto anterior, emitido en 2024 por el juez Manuel García-Castellón, se destacó la relevancia de que una gran entidad financiera como BBVA estuviese imputada, dado su estado de compañía cotizada en bolsa y su funcionamiento en un mercado regulado.
Este juicio no solo representa un desafío legal para BBVA, sino que también pone de relieve la creciente preocupación por la ética y la transparencia en el sector financiero español. La situación actual ha llevado a un aumento en el escrutinio sobre las prácticas empresariales de las instituciones financieras en España, lo que podría resultar en reformas en la regulación del sector.
Contexto: El caso Villarejo ha estado en el centro de la atención pública desde que surgieron acusaciones de espionaje y actividades ilegales vinculadas a varias instituciones financieras. BBVA, como uno de los principales bancos del país, ha estado bajo el foco desde el inicio de las investigaciones. En el último año, la BCE y otros organismos reguladores han intensificado sus esfuerzos para garantizar la transparencia y la ética en el sector bancario, lo que podría tener repercusiones significativas para las entidades involucradas en escándalos de corrupción.