Fossa Systems, una empresa tecnológica española fundada en 2020 en Madrid, ha logrado colocar en órbita más satélites que cualquier otro operador nacional, alcanzando el número 26 de sus satélites, dentro de un plan que contempla la creación de una constelación de 140 unidades. Esta evolución ha transformado a la compañía de una startup a un actor reconocido, incluso por organizaciones como la OTAN.
La especialización de Fossa se centra en la conectividad IoT a través de satélites, lo cual permite la comunicación con dispositivos y sensores en lugares donde la red móvil no es accesible o donde las infraestructuras terrestres son inestables. Su tecnología resulta vital para diversas aplicaciones, como la supervisión de un oleoducto en un desierto, el seguimiento de plantas renovables aisladas, o la gestión de flotas logísticas dispersas por varios países.
En el ámbito de la conectividad satelital, la compañía ha identificado que en muchos casos lo que se requiere no es tanto un alto ancho de banda, sino la continuidad operativa, es decir, la capacidad de saber si un activo está funcionando correctamente o si alguna medición necesita intervención. Este enfoque permite a Fossa ofrecer soluciones que no dependen de complejos despliegues terrestres.
La propuesta de Fossa se apoya en la creciente tendencia hacia los pequeños satélites de órbita baja. Estos satélites, que operan a unos pocos cientos de kilómetros sobre la Tierra, son significativamente más económicos y pequeños que los grandes satélites geoestacionarios, que se encuentran a 36.000 kilómetros de altitud. La utilización de constelaciones de pequeños satélites permite menores tiempos de latencia y un acceso más democrático al espacio, aunque operar una red de este tipo implica importantes desafíos técnicos y logísticos.
Fossa ha desarrollado su propia infraestructura tecnológica y gestiona toda la cadena de producción, que abarca desde el diseño y la fabricación de satélites que oscilan entre 10 y más de 150 kilogramos, hasta el despliegue y operación de su red de conectividad. Según la empresa, esta integración vertical representa un valor significativo en su modelo de negocio.
Contexto: El sector espacial en España ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años, con un aumento en la participación de empresas emergentes que buscan aprovechar nuevas tecnologías. La AESA (Agencia Española de Seguridad Aérea) y la ESA (Agencia Espacial Europea) han desempeñado papeles fundamentales en este desarrollo, proporcionando un marco regulatorio y apoyo a la innovación. Este avance tiene implicaciones importantes para la economía española, al fomentar la inversión en tecnología y la creación de empleo en un sector altamente especializado y en expansión.