El uso de percarbonato sódico se ha convertido en una recomendación eficaz para blanquear almohadas y fundas que han adquirido un tono amarillento. Este compuesto libera oxígeno activo al disolverse en agua, lo que permite eliminar manchas orgánicas y olores, convirtiéndose en una alternativa ecológica a la lejía. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sugiere su aplicación especialmente en almohadas con manchas resistentes.
Para blanquear almohadas, se debe preparar un remojo en agua caliente, entre 40°C y 60°C, añadiendo una cucharada de percarbonato por cada almohada. Es recomendable dejar actuar la solución durante varias horas, incluso de cuatro a seis horas para manchas más difíciles. Posteriormente, se pueden lavar en la lavadora con detergente y otra cucharada de percarbonato.
Es importante tener en cuenta que no todas las almohadas son aptas para este método. La OCU advierte que las almohadas de viscoelástica y de látex son delicadas y no deben mojarse, ya que su interior puede retener agua y dañarse.