El pasado 28 de abril, un apagón eléctrico afectó a 50.000 pasajeros y provocó pérdidas de 2 millones de euros para Adif, según informó su presidente, Pedro Marco de la Peña, en el Senado. Durante el incidente, se vieron impactados 1.879 trenes, de los cuales 135 quedaron detenidos en las vías, lo que causó una interrupción significativa en el servicio ferroviario.
De la Peña aseguró que Adif no es el responsable del daño, y que se tomarán acciones legales contra quien cause el apagón. Defendió la eficacia de los protocolos de seguridad, destacando que la recuperación del servicio fue bien gestionada y recibió elogios de otras administraciones ferroviarias en Europa. Además, mencionó que, en los días anteriores al apagón, se registraron incidentes en la red que fueron comunicados al ministro de Transportes, Óscar Puente.
El presidente de Adif también subrayó la robustez del sistema ferroviario español, a pesar de la incertidumbre generada por otros incidentes recientes, aunque se negó a comentar sobre el accidente de Adamuz durante la comparecencia.