Las ausencias laborales en España han tenido un impacto significativo en la economía, restando casi cuatro puntos porcentuales al crecimiento del país. En 2025, el coste de las ausencias no previstas superó los 59.000 millones de euros, lo que representa aproximadamente un 3,7% del Producto Interior Bruto (PIB) nacional. Este aumento en las bajas laborales se tradujo en un incremento del 11,7% en comparación con el año anterior, según un informe de Adecco.
Durante el primer trimestre de 2026, el país registró una pérdida promedio de 7,2 horas por cada 100 horas de trabajo pactadas. La cifra de trabajadores ausentes diariamente alcanzó los 1,6 millones, lo que refleja un crecimiento del 5% respecto al mismo periodo del año anterior. La incapacidad temporal se identificó como la causa más común de estas ausencias, acumulando un promedio de 5,6 horas perdidas por persona.
Este fenómeno ha generado un debate considerable, especialmente en relación con las bajas fraudulentas. Aunque es complicado cuantificar este tipo de ausencias, se reconoce que están incrementando los costes tanto para las empresas como para las cuentas del Estado. La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha manifestado que el 69% del absentismo se debe a procesos por enfermedad común que duran menos de 15 días, y que, en su mayoría, son asumidos por los empleadores.
Además, los subsidios por contingencias comunes han llevado a la Seguridad Social a un punto crítico. Hasta junio de este año, la ministra Elma Saiz reportó que el gasto en prestaciones por incapacidad temporal se llevó nueve de cada diez euros destinados a este fin. Este año, el coste de las bajas ha aumentado un 10,3% en comparación con el mismo periodo de 2025, alcanzando los 9.500 millones de euros, de un total de 11.764 millones presupuestados por el Estado.
El aumento en las bajas laborales puede atribuirse a varios factores, entre los que se incluyen el envejecimiento de la población trabajadora, que conlleva una mayor incidencia de enfermedades crónicas y trastornos musculoesqueléticos. Además, la ampliación de los permisos de conciliación y el proceso de digitalización del trabajo han influido en la dinámica de las ausencias laborales.
Contexto: A lo largo de los últimos años, el sistema de Seguridad Social en España ha enfrentado retos significativos debido al aumento del coste de las bajas laborales. En respuesta a esta situación, el Gobierno ha implementado diversas reformas en el ámbito de la salud laboral y la conciliación familiar. Las empresas también han tenido que adaptarse a un entorno donde la gestión del absentismo se ha vuelto una prioridad, mientras que las organizaciones laborales continúan demandando cambios que garanticen una protección social adecuada para los trabajadores.