La reforma laboral implementada en abril de 2022 ha producido un descenso notable en la temporalidad entre los jóvenes españoles. La tasa de contratos temporales para aquellos de 20 a 24 años se ha reducido del 66% en 2021 a aproximadamente el 42% en 2024, mientras que para los de 25 a 29 años ha pasado del 47% al 27%.
A pesar de estos resultados alentadores, la disminución de la temporalidad no garantiza automáticamente una mejora en la estabilidad laboral, que es el objetivo principal de la reforma. Investigadores de Fedea, como Florentino Felgueroso y José Ignacio García-Pérez, han llevado a cabo un estudio sobre los efectos de la reforma en la estabilidad de los trabajadores jóvenes, utilizando datos de la Seguridad Social y la Muestra Continua de Vidas Laborales.
El análisis se centra en 177.541 jóvenes menores de 30 años que comenzaron a trabajar en el sector privado entre 2014 y 2023. A pesar de la dificultad de evaluar el impacto de la reforma debido a su aplicación universal, los investigadores han logrado comparar la situación de los jóvenes en provincias con alta temporalidad frente a aquellas con menor. Los resultados muestran un aumento en la temporalidad en el sur y el arco mediterráneo, con provincias como Almería, Huelva y Cádiz mostrando incrementos significativos.