La provincia de Burgos ha visto una disminución de su población, alcanzando 357.070 habitantes, lo que representa un descenso del 4,4% en comparación con datos de hace una década, según el último padrón del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este fenómeno de pérdida poblacional se extiende también a otras provincias de Castilla y León, siendo Ávila la más afectada con una caída del 7,78% desde 2008.
Las consecuencias del éxodo rural se reflejan en el deterioro de los pueblos, donde jóvenes como los del septeto La M.O.D.A expresan en sus letras el desarraigo y la búsqueda de oportunidades en las ciudades. Investigadores como Pau Miret del Centro de Estudios Demográficos destacan que muchos han migrado en busca de mejores condiciones de vida.
A pesar de que el valor añadido bruto de la agricultura creció un 3,6% en el último trimestre, el sector sigue perdiendo fuerza en comparación con la industria y los servicios. La población de provincias como Zamora, Soria y Teruel representa solo el 2,58% del total nacional, destacando el contraste con los centros urbanos como Madrid y Barcelona, que continúan atrayendo a los habitantes en busca de mejores oportunidades.