La reforma laboral implementada en España ha logrado disminuir la temporalidad de los contratos, que ha pasado del 25% al 15% del total. Sin embargo, la AIReF ha expresado dudas sobre su impacto neto en el empleo y la rotación laboral, afirmando que "la evidencia disponible no permite concluir que haya tenido un efecto neto robusto sobre el empleo total".
A pesar de la notable reducción de contratos temporales, se ha advertido que estos han sido reemplazados por contratos indefinidos de menor duración, lo que no mejora la estabilidad laboral. Además, el Ministerio de Trabajo aún no ha publicado el informe obligatorio que evalúa los efectos de esta reforma, a pesar de que se completó hace más de tres meses.
Por otro lado, la FEDEA ha señalado que, aunque la reducción de la temporalidad es significativa, la estabilidad laboral no ha mejorado. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal concluye que actualmente hay una "ausencia de efectos sobre el empleo", lo que genera preocupación sobre la efectividad de la reforma aprobada a finales de 2021 y plenamente activa desde mediados de 2022.