El empleo del hogar en España se enfrenta a serios retos, especialmente para las trabajadoras mayores de 55 años. Según un informe reciente de Oxfam Intermón, del total de 565.718 personas que trabajan en este sector, un 87% son mujeres y un 69% tienen nacionalidad extranjera o doble nacionalidad. Esta situación ha llevado a que muchas de ellas, como Elva Villacis, de 69 años, continúen trabajando a pesar de haber alcanzado la edad de jubilación, ya que no cumplen con los requisitos de cotización necesarios para acceder a una pensión contributiva.
Elva, quien llegó a España en un periodo en el que aún se utilizaba la peseta, ha dedicado más de tres décadas a limpiar casas y cuidar de personas mayores. A pesar de su formación universitaria en Ecuador, su experiencia laboral se ha visto marcada por largos periodos de trabajo sin contrato y sin alta en la Seguridad Social. Villacis expresa su frustración al tener que seguir trabajando a su edad, señalando que su situación refleja un problema más amplio que afecta a muchas mujeres en su sector.
El informe de Oxfam Intermón destaca un "triángulo de la precariedad" que incluye la informalidad, la temporalidad y la parcialidad, factores que afectan negativamente a las trayectorias de cotización de las trabajadoras del hogar. Este problema se traduce en que miles de mujeres enfrentan una vejez con pensiones insuficientes o sin prestación alguna. En concreto, se detalla que el 15,7% de las trabajadoras mayores de 55 años carecen de alta en la Seguridad Social, el 24% tiene contratos temporales y el 62% trabaja a tiempo parcial.
El informe también revela que aproximadamente 158.330 trabajadoras en este sector son mayores de 55 años, y de ellas, tres de cada diez viven en situación de pobreza. Además, alrededor de 70.000 trabajadoras están en situación administrativa irregular, lo que complica aún más su acceso a derechos laborales y de seguridad social. Nerea Boneta, una de las autoras del informe, subraya que la precariedad laboral comienza desde etapas tempranas de la carrera profesional y se perpetúa a lo largo de los años.
A pesar de la formalización del empleo del hogar en los últimos años, persisten desafíos significativos. La falta de contratos estables y la alta proporción de contratos temporales contribuyen a la inestabilidad económica que enfrentan estas trabajadoras, afectando su capacidad de acumular años de cotización necesarios para una jubilación digna.
Contexto: En las últimas décadas, el sector del empleo doméstico en España ha sido objeto de debate, especialmente debido a la creciente visibilidad de las condiciones laborales de las trabajadoras. La reforma del régimen laboral del hogar en 2012 buscó mejorar la situación, pero las cifras actuales indican que la informalidad y la precariedad siguen siendo problemas persistentes. Este sector es crucial para el funcionamiento de la economía española, ya que muchas familias dependen de estos servicios para su día a día. Además, la situación de estas trabajadoras plantea importantes cuestiones sobre la igualdad de género y la protección social en el país.