Un estudio económico de Anthropic ha puesto de manifiesto las posibles repercusiones del avance de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito laboral, destacando que los trabajadores del conocimiento, como programadores, diseñadores y periodistas, podrían verse gravemente afectados. En contraste, oficios como electricistas y enfermeros podrían beneficiarse de este fenómeno, al menos hasta que la IA logre dominar estas funciones.
El Econ Scenario Explorer de Anthropic permite a los usuarios simular diversas combinaciones de cinco variables: capacidades, adopción, autonomía, aumento de productividad y tiempo para cambiar de empleo. A partir de estos parámetros, el estudio contempla tres posibles escenarios económicos: uno modesto, donde el impacto es similar al que causó Internet; otro sustancial, que implicaría una revolución para los trabajadores del conocimiento; y un tercero extremo, caracterizado por una adopción de la IA extraordinariamente rápida.
Según las proyecciones de Anthropic, en el escenario sustancial, para el año 2030, la IA podría realizar hasta el 50% de las tareas actualmente desempeñadas por los trabajadores del conocimiento. A pesar de que la adopción de la IA no sería total en todas las funciones, se prevé que la economía crezca al doble de su ritmo habitual. Sin embargo, esto no se traduciría en un aumento de salarios para ingenieros, abogados, financieros, enfermeros o periodistas, mientras que los sueldos en otros sectores podrían experimentar un incremento.
En el escenario extremo, la situación se agrava aún más; la IA superaría a los humanos en la mayoría de las tareas cognitivas, ejecutando la mayoría de estas de manera autónoma y limitando la aparición de nuevas funciones intelectuales reservadas a las personas. Ante la reducción de la demanda de programadores y otros empleos cognitivos, los trabajadores en estas áreas tendrán que reconvertirse hacia ocupaciones menos vulnerables a la automatización. Anthropic menciona expresamente ejemplos como electricistas y enfermeros, aunque se sugiere que otros oficios tradicionales, como la fontanería, también podrían estar en la lista.
Este pronóstico plantea desafíos significativos para el mercado laboral, especialmente en un contexto donde la transformación digital avanza a pasos agigantados. La necesidad de una adaptación más rápida a los nuevos escenarios laborales es evidente, y la presión sobre los trabajadores del conocimiento podría intensificarse a medida que la IA continúe su expansión en diversas industrias.
Contexto: En los últimos años, la automatización y la inteligencia artificial han comenzado a modificar radicalmente el panorama laboral en todo el mundo. Las empresas españolas están experimentando esta transición, que afecta a sectores clave como la tecnología y los servicios. La Unión Europea ha señalado la necesidad de políticas que ayuden a la reconversión laboral, ya que se estima que la IA podría transformar hasta el 40% de los empleos en los próximos años. La capacidad de los trabajadores para adaptarse a estos cambios será esencial para garantizar la estabilidad del mercado laboral en España.