El Banco de España ha actualizado sus previsiones de crecimiento económico para el país, pronosticando un aumento del 3,1% para el año 2024 y del 2,5% para 2025. Este ajuste implica una mejora de tres décimas en ambas proyecciones. La entidad ha indicado que el crecimiento actual se debe a un incremento sostenido en los diferentes trimestres de este año, lo que generará un efecto arrastre en el próximo año. Además, se prevé un crecimiento adicional de una décima en 2025 gracias a la reconstrucción tras la dana ocurrida en Valencia.
En cuanto a los motores del crecimiento económico, el Banco de España ha destacado la importancia del turismo y el consumo privado en el pasado, aunque ha señalado que la evolución del consumo público podría presentar incertidumbres en 2025. Esto se debe a que se prevé una posible moderación en este aspecto, lo que podría afectar las proyecciones de crecimiento.
La inflación también se mantiene en el punto de mira, ya que el Banco de España ha decidido no modificar sus proyecciones de inflación para este año y el próximo, situándolas en 2,9% y 2,1% respectivamente. La entidad ha subrayado que aún no se puede considerar cerrado el periodo de alta inflación, debido a la presión que siguen ejerciendo los precios en el sector de los servicios.
En relación a la percepción de los hogares sobre la economía, el Banco de España ha llevado a cabo un estudio que revela que las familias no están percibiendo la realidad macroeconómica de manera alineada con los indicadores de expansión. A pesar del crecimiento, los hogares muestran una preocupación por el aumento del costo de la vida y por las subidas salariales, lo que sugiere una desconexión entre la percepción y la situación económica real.
El escenario económico también contempla un crecimiento en la población migrante en España. En 2022, el número de migrantes aumentó en 700.000 personas, seguido de un incremento de 600.000 en 2023. Para 2024, se estima que 450.000 personas adicionales se trasladarán al país, y se proyecta que la cifra se mantenga entre 200.000 y 300.000 en los años siguientes. Este crecimiento demográfico es visto como un factor clave para sostener la demanda interna.
En cuanto a las cuentas públicas, el Banco de España ha advertido sobre la necesidad de realizar un ajuste adicional del gasto del 0,4% del PIB para cumplir con los objetivos de reducción de déficit establecidos ante la Unión Europea.
Contexto: El Banco de España ha estado ajustando sus previsiones económicas en respuesta a la evolución del crecimiento y la inflación en el país. En el contexto de un crecimiento económico sostenido, la demanda interna sigue siendo un pilar fundamental. Desde la crisis financiera de 2008, España ha estado trabajando en la recuperación de su economía, y la migración ha jugado un papel importante en la revitalización del mercado laboral. La vigilancia sobre el gasto público y la inflación es crucial mientras el país busca mantener un equilibrio en sus cuentas y seguir en la senda de crecimiento.