En agosto de 2026, España registró un aumento de 44.419 personas en el paro, alcanzando un total de 2.355.918 desempleados, cifra que corresponde al nivel más bajo para este mes desde 2007, según el Ministerio de Trabajo. Durante el mismo período, se perdieron 162.840 afiliados al sistema de Seguridad Social, aunque en el transcurso del año, se han incorporado 679.023 nuevos afiliados en la serie original.
La afiliación media en agosto se situó en 22.345.226, mostrando un descenso de 162.840 ocupados en comparación con julio. Esta tendencia se ha atribuido a la regulación de personas migrantes, dado que agosto es un mes caracterizado por el efecto estacional en el empleo. En comparación con 2018, el número de afiliados ha aumentado en más de 3,5 millones.
El incremento de más de 44.000 desempleados en agosto también representa un aumento del 1,92% respecto a junio. En términos históricos, el mes de agosto ha visto cifras de desempleo similares, con 21.905 personas registrándose en 2025, mientras que en 2024 fueron 21.884 y en 2023, 24.826. Para encontrar un aumento superior a 40.000 en agosto, hay que retroceder a 2022, cuando 40.428 personas se unieron a las listas del paro.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha calificado de "buena noticia" la reducción del desempleo en el último año, que ha sido de 70.593 personas. A pesar de esto, Díaz reconoció la tendencia estacional al alza en el paro al finalizar las vacaciones. También mencionó que la reducción de afiliados fue menos pronunciada de lo habitual debido a la regularización de migrantes, afirmando que "en condiciones normales, habría bajado más".
El proceso extraordinario de regularización ha resultado en la incorporación de 337.917 afiliados extranjeros adicionales al mercado laboral, lo que se considera un efecto positivo, dado que facilita la inclusión de cientos de miles de personas con plenos derechos en el ámbito laboral.
Contexto: A lo largo de los últimos años, España ha enfrentado desafíos significativos en el mercado laboral, especialmente en el contexto de la recuperación post-pandemia. La tasa de desempleo ha mostrado fluctuaciones estacionales, y el Gobierno ha implementado diversas políticas para fomentar la afiliación y la integración de migrantes en el mercado de trabajo, lo que ha contribuido a la mejora gradual de las cifras de empleo. Sin embargo, el impacto de la regulación de migrantes ha sido notable en los últimos meses, destacando la importancia de estos procesos en el panorama laboral actual.