El IBEX 35 ha experimentado una caída del 2,3%, incapaz de sostenerse por encima de los 17.000 puntos, en medio de la volatilidad de los mercados europeos. La preocupación por el aumento del precio del petróleo, que llegó a superar los 116 dólares por barril, ha provocado un éxodo de inversores en busca de seguridad. La incertidumbre en torno a las decisiones de la Reserva Federal y el BCE sobre la economía global, especialmente después de los recientes ataques de Irán a infraestructuras energéticas, ha intensificado la caída de las acciones.
Las pérdidas han afectado especialmente a compañías como Indra, que cayó más del 12%, y ArcelorMittal, que perdió más de 6%. Las aerolíneas, como IAG, también sufrieron, con un descenso del 4%. En contraste, Repsol y Naturgy lograron resistir y registrar ganancias gracias a la escalada en los precios de la energía.
El euríbor ha descendido hasta el 2,524%, aunque la media del indicador en marzo se sitúa en torno al 2,40%, lo que implica un encarecimiento en las hipotecas variables tras años de descensos. Los analistas prevén que, a pesar de la incertidumbre, el BCE no elevará los tipos más allá de lo descontado en los mercados antes de la guerra, lo que podría afectar a las expectativas de los consumidores y a la economía en general.