El índice Kospi de la Bolsa de Seúl ha experimentado una caída histórica del 12,06% en la sesión del miércoles, marcando el mayor descenso en su historia. Este desplome se produce en medio de la crisis en Oriente Próximo tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, lo que ha elevado los precios del petróleo y el gas. Durante la jornada, el índice llegó a caer un 14%, lo que llevó a una suspensión temporal de la negociación.
Las acciones de importantes empresas también se vieron afectadas, con Hyundai cayendo un 15,80%, KIA un 14,04% y Samsung un 11,74%. En total, el Kospi ha perdido un 18,4% en dos sesiones, tras un retroceso previo del 7,2% el día anterior. Min Joo Kang, economista de ING, ha señalado que el incremento de los precios del petróleo y la incertidumbre geopolítica son factores negativos para el crecimiento de Corea del Sur, que depende de las importaciones de hidrocarburos.
La situación ha generado preocupación sobre el futuro de las inversiones en inteligencia artificial a nivel global, ya que una reducción en las exportaciones de chips podría tener un impacto significativo en la economía. Otros índices asiáticos también reflejaron pérdidas, siendo el Nikkei de Tokio con una caída del 3,61% y las bolsas de Shanghái y Hong Kong con descensos del 0,98% y 2,01%, respectivamente.