La compañía de defensa Indra ha sufrido una caída histórica del 12,28% en la bolsa, cerrando en 50 euros por acción. Este desplome se produce tras la renuncia de EM&E Escribano Mechanical and Engineering a una operación de integración, lo que ha llevado a la firma a perder más de 1.230 millones de euros en un solo día. Desde el pasado 17 de marzo, cuando se reveló que el Gobierno solicitó la destitución de Escribano como presidente, las acciones de Indra han disminuido más del 16%, lo que representa una pérdida de 1.700 millones de euros en su capitalización de mercado.
El descenso en el valor de las acciones ha sido significativo, llegando a bajar hasta 46,2 euros en el transcurso de la jornada, lo que equivale a una disminución del 18,95%. Este es el mayor descenso que Indra ha experimentado desde el 24 de junio de 2022, cuando sus títulos cayeron un 14,76%. La situación se ha complicado tras la intervención de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que ha instado a resolver un conflicto de interés relacionado con la fusión propuesta.