El índice Dow Jones inició el 1 de abril con un aumento superior a 200 puntos, marcando un comportamiento positivo que no se observaba desde antes del conflicto con Irán. Este ascenso se da en el contexto de un impulso que ha mantenido al mercado en una situación de contención desde finales del año anterior.
Los índices Nasdaq y S&P 500 también mostraron un rendimiento favorable, siguiendo la tendencia del Dow Jones. Este optimismo en la apertura de los mercados bursátiles refleja un cambio en el sentimiento de los inversores, que habían estado cautelosos en los últimos meses.