La empresa asturiana de ingeniería TSK ha alcanzado un valor de más de 600 millones de euros tras su reciente salida a bolsa, donde logró captar 150 millones de euros. La demanda superó la oferta en cuatro veces, lo que llevó a una subida del 14% en su primera jornada de cotización. Este evento marca el 40º aniversario de la compañía, que fue celebrado de manera íntima por su presidente, Sabino García Vallina.
A pesar de la incertidumbre actual en los mercados, donde otras empresas como Digi han pospuesto sus debut bursátil, TSK ha conseguido atraer la atención de inversores de renombre, incluyendo a gestoras como Amundi y DNB Asset Management. La compañía ha mantenido su estrategia a pesar de un entorno complicado, lo que refleja la confianza en su modelo de negocio.
El consejero delegado, Joaquín García Rico, ha afirmado que esta cotización es un paso lógico para una empresa que opera en un ámbito donde la mayoría de sus competidores y socios ya están en el mercado de valores. A medida que el mercado se adapta a los efectos de la guerra en Irán, tanto la CNMV como BME están trabajando para incentivar más salidas a bolsa en el futuro.