El Ibex 35 ha experimentado una caída del 7% en solo cinco sesiones, mientras que el precio del gas en Europa ha aumentado un 60% desde el inicio del conflicto en Oriente Medio. El índice S&P 500, tras el reciente ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, podría cerrar la semana con una caída del 1%.
El precio del petróleo superó los 90 dólares por barril, lo que ha generado inquietud en los mercados financieros. A pesar de estas correcciones, los analistas sugieren que la situación es menos severa en comparación con crisis anteriores, como la caída del 12% del S&P 500 tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 o la pérdida del 20% durante la quiebra de Lehman Brothers en 2008.
Bruno de Moura Fernandes, jefe de investigación macroeconómica en Coface, ha indicado que el mercado parece interpretar que la guerra tendrá un impacto limitado. Según él, si hubiera una escasez real del 20% de gas y petróleo, los precios serían significativamente más altos, sugiriendo que la situación actual refleja una percepción de estabilidad entre los inversores.