La economía de la eurozona se contrajo un 0,2% en el primer trimestre de 2026, marcando la primera caída en la región desde finales de 2022 y la mayor desde el segundo trimestre de 2020. Esta disminución fue impulsada por el impacto de la guerra en Oriente Próximo y el fuerte descenso en Irlanda, donde la actividad económica se redujo en 12,1%.
Según Eurostat, el producto interior bruto (PIB) de la zona euro evolucionó de una expansión del 0,2% en el trimestre anterior a esta contracción, mientras que la estimación previamente señalaba un crecimiento del 0,1%. En el contexto de los Veintisiete, la caída del PIB fue revisada a la baja a 0,1%, en contraste con el crecimiento del 0,2% de los tres meses previos.
En términos interanuales, el PIB ajustado estacionalmente creció un 0,3% en la eurozona y un 0,7% entre los Veintisiete. Durante este periodo, Dinamarca fue el país con el mayor aumento del PIB, con un crecimiento del 1,9%, seguido de Estonia y Malta, ambas con un 1,1%. Por el contrario, países como Francia y Irlanda experimentaron descensos significativos.
España destacó nuevamente, liderando el crecimiento económico con una expansión del 0,6%, duplicando el crecimiento de Alemania e Italia, mientras que Francia registró una contracción.