El Gobierno escocés ha seleccionado a Santander como uno de los bancos para facilitar su proceso de emisión de deuda independiente, marcando un hito en la financiación del país. Se prevé que la primera emisión de bonos, conocidos como "bonos kilt", se lleve a cabo a finales de este año o principios del próximo, con un total de 1.500 millones de libras (aproximadamente 1.742 millones de euros) en un plazo de cinco años.
Este programa contará con la colaboración de otras entidades como Barclays, Citi, Deutsche Bank, Standard Chartered, HSBC, Bank of America, NatWest y RBC. La participación de Santander es clave, ya que se une a un sindicato que impulsa esta iniciativa histórica. Escocia logró obtener un ráting de alto grado de inversión el pasado noviembre, superando a países como España, Italia y Japón.
Desde 2016, Escocia tiene la capacidad de emitir deuda de forma independiente, pero fue en 2023 cuando se tomó la decisión de hacerlo como parte de una estrategia para aumentar su visibilidad y atraer inversiones. Este movimiento se considera un paso crucial en su camino hacia la independencia financiera.