Los mercados financieros experimentaron un cierre de semana más optimista, aunque aún bajo un contexto de incertidumbre. La reciente reunión de la Reserva Federal (Fed) tuvo un impacto notable, ya que el banco central estadounidense optó por mantener los tipos de interés en un rango de 3,5%-3,75%, alineándose con las expectativas del mercado.
En su comunicado, la Fed destacó la moderación de la inflación, pero advirtió que no existen pruebas suficientes para un cambio inmediato hacia una política monetaria más flexible. El presidente de la Fed, Jerome Powell, evitó ofrecer señales sobre un calendario para posibles recortes de tipos, enfatizando que se requiere más confianza en el control de la inflación antes de tomar decisiones.
El mensaje de la Fed sugiere que los tipos elevados podrían persistir durante un periodo prolongado, aunque no descartan recortes futuros dependiendo de la evolución de los datos económicos. En este sentido, los inversores centran su atención en las próximas cifras de inflación y empleo, que serán cruciales para evaluar la trayectoria del banco central.
Además, las tensiones geopolíticas relacionadas con Irán han reavivado la incertidumbre en los mercados, añadiendo una capa de precaución a la situación actual.