La transformación del sistema de pagos a nivel global ha sido impulsada por la inteligencia artificial y la digitalización, según el informe de KPMG. Este cambio se ha convertido en una prioridad tanto para los bancos como para los comerciantes, que buscan adaptarse a nuevas expectativas del cliente y modelos de negocio integrados.
El estudio, titulado Partnering for payment modernization, revela que las entidades que no se modernicen corren el riesgo de quedar rezagadas debido a sus infraestructuras obsoletas. A partir de encuestas a mil directivos del sector bancario y minorista, se identifican tres áreas clave para el progreso: la creación de ecosistemas colaborativos, la innovación centrada en el cliente y la agilidad en las operaciones de pago.
Álvaro Casado, socio de KPMG en España, destaca que la revolución en los pagos está impulsada por la convergencia de la inteligencia artificial, la tokenización y la identidad digital. El 72% de los directivos bancarios indica que la principal mejora tras la renovación de sus sistemas ha sido la experiencia del cliente, mientras que el 67% de los responsables del sector retail menciona la rapidez en el procesamiento de transacciones como razón fundamental para actualizar sus sistemas.