La amenaza del presidente de EEUU, Donald Trump, de destituir a Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal (Fed), ha generado inquietud en los mercados financieros. Trump ha declarado que si Powell no se retira tras finalizar su mandato el 15 de mayo de 2026, él procederá a despedirlo. Este anuncio se produce en un contexto de creciente descontento por parte de Trump respecto a la gestión de la Fed y su demanda de una reducción significativa de los tipos de interés.
En una entrevista con Fox Business, el mandatario expresó su intención de actuar en caso de que Powell no abandone su cargo. Además, Trump respaldó la investigación del Departamento de Justicia relacionada con los gastos de renovación de la sede de la Fed, sugiriendo que podrían existir elementos de incompetencia o corrupción. Esta situación podría complicar la confirmación de Kevin Warsh como futuro presidente de la Fed.
Powell, por su parte, defiende la independencia del banco central y rechaza las acusaciones de haber actuado de manera inapropiada, calificando la investigación de un "pretexto". La tensión entre la administración Trump y la Fed resalta la incertidumbre que rodea las políticas monetarias en un contexto de volatilidad en los mercados.