El mercado de los activos privados muestra signos de mejoría al inicio de 2026, impulsado por la estabilización en los costes de financiación y un resurgimiento en las actividades de fusiones y adquisiciones (M&A). Esta situación sugiere una liquidez más saludable en comparación con los dos años anteriores, marcados por limitaciones en distribuciones y discrepancias en valoraciones.
Inversores y responsables de producto de la banca privada en España analizan las tendencias clave para el próximo año en este ámbito. Se enfocan en aspectos como la construcción de carteras, la educación financiera y la selección de gestores, todo ello en un contexto de creciente complejidad. La entrada de inversores wealth en mercados privados se verá acelerada por el desarrollo de vehículos semilíquidos.
Las megatendencias, incluyendo la infraestructura digital vinculada a la inteligencia artificial, la electrificación y la transición energética, están expandiendo las oportunidades de inversión, abarcando también el crédito privado y los activos reales. Este panorama sugiere que los inversores deberán adaptarse a un entorno más exigente en 2026.