BBVA ha anunciado un incremento del 21% en su beneficio neto en el tercer trimestre de 2023, alcanzando un total de 1.814 millones de euros. Este resultado se debe principalmente al crecimiento en los ingresos por comisiones y al aumento de la actividad crediticia. El margen de intereses también ha experimentado un notable ascenso, alcanzando 3.363 millones de euros, lo que representa un incremento del 18% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
El banco ha señalado que la evolución de su cartera de clientes ha sido positiva, con un aumento del 9% en el número de clientes digitales, que ya superan los 40 millones. Además, el volumen de créditos concedidos ha incrementado un 10%, alcanzando los 457.000 millones de euros. Este crecimiento se ha visto impulsado por una mayor demanda de préstamos hipotecarios y personales, en un contexto de recuperación económica.
En el ámbito internacional, BBVA ha destacado que sus operaciones en México continúan siendo un motor clave, con un crecimiento del 24% en la utilidad neta, y ha anotado un incremento del 16% en su volumen de créditos en el país. La entidad también ha reforzado su presencia en Estados Unidos, donde los ingresos por comisiones han crecido un 20%.
La entidad ha mantenido un enfoque en la sostenibilidad, anunciando que ha reducido su huella de carbono en un 30% desde 2019. BBVA está comprometido con la financiación sostenible, y ha incrementado su oferta de productos relacionados con energías renovables y la economía circular, alcanzando un total de 10.000 millones de euros en financiamiento sostenible.
El banco también ha realizado una recompra de acciones valorada en 1.000 millones de euros como parte de su estrategia de gestionar su capital de manera eficiente. Esta medida está diseñada para mejorar el retorno sobre el capital y beneficiar a los accionistas a largo plazo, en un contexto de mayor rentabilidad.
Contexto: BBVA ha estado en el centro de la atención económica en España, especialmente tras su fusión con Banco Francés en 2010, lo que le permitió expandir significativamente su presencia en América Latina. La entidad ha estado adaptando su modelo de negocio hacia una digitalización más profunda, lo que ha permitido mejorar la experiencia del cliente y reducir costos operativos. Este enfoque en la innovación ha sido clave para afrontar los desafíos del entorno financiero actual.