Banca March ha registrado un beneficio de 242 millones de euros en el último año, lo que representa un incremento del 1,3% con respecto al ejercicio anterior. La entidad financiera tiene como objetivo alcanzar un crecimiento de aproximadamente 18% en su segmento de banca privada y patrimonial para el final de 2026. Este crecimiento se verá impulsado por la creciente demanda de gestión discrecional de carteras, que ha sido identificada como una de las apuestas clave de la empresa.
Más del 60% del aumento en los activos gestionados en Banca March proviene de mandatos de gestión discrecional y otros productos que permiten la delegación de decisiones de inversión. Este enfoque permite a los inversores obtener rentabilidades que oscilan entre el 3% y el 22%, dependiendo del perfil del cliente y de su nivel de riesgo.
Según Miguel Corredoira, director de Desarrollo de Negocio de Banca March, la gestión discrecional está diseñada para cualquier inversor que busque construir una cartera a largo plazo, sin importar el importe de su inversión inicial. Corredoira destaca que no se trata de tener un patrimonio elevado, sino de contar con un horizonte de inversión y una estrategia adecuada.
Las Sicav institucionales, por ejemplo, son accesibles desde una acción, con un valor aproximado de 10 euros, lo que permite a cualquier inversor acceder a una gestión profesional diversificada. La entidad enfatiza que, aunque el tamaño de la inversión puede influir en la sofisticación y personalización de las soluciones ofrecidas, la calidad del servicio se mantiene constante.
La estrategia de Banca March se basa también en la evidencia histórica y la investigación académica, que indican que el éxito de una cartera a largo plazo depende más de la adecuada asignación de activos y la disciplina en la inversión que de decisiones puntuales. La gestión discrecional ayuda a mitigar los sesgos emocionales que pueden afectar negativamente a los resultados de los inversores, como la venta impulsiva durante periodos de pánico o la compra excesiva en momentos de euforia.
Contexto: La banca privada en España ha visto un incremento en la demanda de gestión patrimonial y servicios de inversión personalizados, especialmente en un entorno económico de incertidumbre. Banca March, con sede en Palma de Mallorca, ha estado ampliando su presencia internacional, comenzando una nueva etapa en Luxemburgo, lo que refleja su compromiso con el crecimiento y la diversificación de su oferta de servicios. La entidad se centra en ofrecer soluciones adaptadas a las necesidades de los inversores, lo que es especialmente relevante para aquellos que buscan estabilidad y rentabilidad a largo plazo en un mercado cada vez más complejo.