El Consejo de Ministros ha decidido aumentar las tasas aeroportuarias en un 0,33% anual, en medio de un contexto de negociaciones intensas entre el Gobierno, las aerolíneas y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Esta decisión se produce tras meses de incertidumbre sobre las tarifas que Aena, el operador semipúblico de aeropuertos, tenía previsto cobrar a las aerolíneas por operar en los aeropuertos españoles entre 2027 y 2031.
Aena había solicitado un incremento del 3,82% en las tasas, mientras que la CNMC y diversas aerolíneas, incluyendo a Ryanair, abogaban por rebajas del 0,59% y 4,9%, respectivamente. La propuesta del Gobierno, por tanto, se sitúa entre las demandas de Aena y las solicitudes de reducción de las aerolíneas y la CNMC, lo que hace que esta medida sea vista como favorable únicamente para el Ejecutivo.
La aprobación de esta medida se alinea con la recomendación del Ministerio de Economía, aunque el resultado final es muy diferente de las expectativas de los actores involucrados. En el último plan quinquenal para la regulación aeroportuaria, aprobado en 2021, el Gobierno también se apartó de las propuestas de los interesados, optando por congelar las tarifas a pesar de que Aena solicitaba un aumento del 3,29% y la CNMC proponía una reducción del 0,44%.
La respuesta de las aerolíneas a esta nueva decisión del Ejecutivo es incierta, especialmente la de Ryanair, que ha llevado a cabo una campaña agresiva en contra del Ministerio de Transportes. Esta campaña se ha caracterizado por la retirada de tres millones de plazas en España, así como por declaraciones controvertidas del CEO de Ryanair, Michael O'Leary, quien ha criticado al ministro de Transportes, Óscar Puente.
Un aspecto crucial de esta negociación es el impacto de las tasas en el contexto de las inversiones previstas, que ascienden a 13.000 millones de euros en el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) para el periodo 2027-2031. Este monto representa la mayor inversión en la historia de los aeropuertos españoles, lo que resalta la importancia de estas decisiones tarifarias para el futuro de la infraestructura aeroportuaria en el país.
Contexto: En España, el debate sobre las tasas aeroportuarias ha sido recurrente, con Aena y el Gobierno marcando la pauta de las tarifas. La CNMC, como regulador, busca equilibrar los intereses de los usuarios y de las aerolíneas, mientras que las compañías aéreas han presionado para que se reduzcan los costes operativos. Este contexto es fundamental para entender el impacto de las decisiones del Gobierno en el sector aéreo, especialmente en un momento en que la recuperación del tráfico aéreo tras la pandemia está en marcha.