En el último informe anual del Ministerio del Interior, se revela que los delitos de odio relacionados con el antisemitismo han aumentado de forma alarmante, triplicándose en un periodo de tres años. Durante el año pasado, el antisemitismo se posicionó como la sexta forma de odio más común, superando a otras manifestaciones como la aporofobia, el antigitanismo y la islamofobia.
Este incremento en las cifras oficiales suscita interrogantes sobre la definición precisa de antisemitismo y su relación con las recientes protestas a favor de Palestina. La evolución de estos delitos destaca la necesidad de un análisis más profundo sobre las dinámicas sociales que los rodean.