En la apertura del mercado de este lunes, el DOW JONES sube un 0,26%, alcanzando los 52.318 puntos. Por su parte, el S&P 500 avanza un 0,57% hasta los 7.501 puntos, mientras que el Nasdaq incrementa un 0,85% y se sitúa en 25.732 puntos. Este repunte se produce tras una jornada a la baja el viernes anterior, cuando el DOW JONES cayó un 0,77%, el S&P 500 un 1,01% y el Nasdaq un 1,40%.
La semana pasada fue complicada para los índices, con el S&P 500 perdiendo un 1,6%, el Nasdaq Composite un 2,9% y el DOW JONES cediendo un 0,9%. Estas caídas se produjeron en un contexto marcado por las tensiones en Oriente Medio y el impacto negativo en las acciones de los fabricantes de chips.
La reciente reanudación de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán ha intensificado las preocupaciones sobre la seguridad de una de las rutas de tránsito de petróleo más cruciales del mundo. La escalada se produce tras la confirmación por parte del ejército estadounidense de la muerte de un tercer militar en operaciones recientes. Además, han sido recuperados restos no identificados cerca de un ataque iraní en Jordania, que anteriormente dejó dos militares estadounidenses muertos y un tercero desaparecido.
Las fuerzas estadounidenses han llevado a cabo su novena noche consecutiva de ataques contra objetivos iraníes. Según el Comando Central de Estados Unidos, “los ataques continuarán debilitando las capacidades militares iraníes utilizadas para atacar buques mercantes y marineros civiles que transitan por el estrecho de Ormuz”. Las operaciones han incluido ataques a sistemas de vigilancia costera, defensa aérea y a instalaciones de almacenamiento de misiles y drones, así como unidades del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica implicadas en un ataque del 17 de julio contra personal estadounidense en Jordania.
A pesar de la tensión, existen indicios de esperanza en las negociaciones entre ambas naciones. Irán ha afirmado que las conversaciones diplomáticas con Washington siguen en marcha a través de mediadores, incluso en medio de los recientes ataques. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, declaró que “hemos recibido mensajes —sin entrar en detalles—, pero lo principal es que el aparato diplomático ha estado activo en los últimos días y algunos mediadores nos han transmitido ideas”.
Contexto: Las tensiones entre Estados Unidos e Irán han escalado en las últimas semanas, lo que ha afectado a los mercados globales y ha generado preocupación entre inversores. Las acciones de empresas tecnológicas y fabricantes de chips han experimentado caídas significativas. El IBEX 35, principal índice bursátil de España, también ha sentido el impacto de estos eventos internacionales. La situación geopolítica en Oriente Medio es crucial para la estabilidad del mercado energético, afectando directamente a los precios del petróleo y a la economía española, que depende en gran medida de sus importaciones energéticas.