El reciente acuerdo entre el Partido Popular y Vox en Extremadura se ha concretado tras más de cien días de negociaciones y una investidura fallida de María Guardiola, candidata del PP. Este pacto, que se formalizó en 2026, otorga a Vox una vicepresidencia y dos consejerías, marcando una significativa victoria para la formación ultraderechista.
Las nuevas medidas acordadas incluyen una serie de propuestas controvertidas, como la "prioridad nacional" para los españoles en cuestiones de inmigración, la reducción de subvenciones, y acciones en contra del Pacto Verde. El acuerdo también busca desregularizar aspectos clave, consolidando así una línea más radical en comparación con el pacto anterior de 2023, que se recicla en ciertos puntos.