El banco de inversión ha recibido un fuerte respaldo por parte de los inversores para su nuevo plan estratégico, lo que le permite competir directamente en el mercado de valores con otras entidades internacionales.
Este respaldo financiero se traduce en una posición más sólida que le permite aumentar su presencia y cazar a sus rivales. Las expectativas son altas, y se espera que el banco pueda capitalizar las oportunidades que se presenten en el corto plazo.