El ex alto cargo de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Carlos Mur de Viu, no se presentó el 9 de diciembre de 2025 en la cita judicial en los juzgados de Plaza de Castilla. Su ausencia llevó a las acusaciones particulares a solicitar una orden de busca y captura, argumentando que Mur se encontraba en paradero desconocido. Este hecho está relacionado con su implicación en la gestión de los denominados Protocolos de la Vergüenza, revelados por infoLibre.
Una semana después, el 16 de diciembre, Mur tampoco acudió a una cita en una notaría de Luxemburgo, aunque había delegado su representación a una empleada mediante un poder notarial. En esta ocasión, el objetivo era formalizar la disolución de Rentados SA, una empresa familiar de la que Mur controlaba el 100% de las acciones. La extinción de esta sociedad, abierta en 2011, concluyó con la transmisión universal de patrimonio a favor de Mur, quien recibió los fondos restantes.
La empresa había manejado un préstamo de 1,5 millones de euros, que fue utilizado a lo largo de los años para créditos a empresas vinculadas, cuyos nombres no se desglosan en las cuentas públicas debido a la legislación luxemburguesa. Actualmente, Mur reside en Andorra la Vella y comparece ante el juez por videoconferencia, en medio de una investigación penal que se ha ampliado para incluir posibles delitos de prevaricación.