Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social de España, ha presentado su candidatura para liderar la Organización Internacional del Trabajo (OIT), marcando un importante paso en el ámbito laboral global. Su propuesta, que busca modernizar el organismo ante los desafíos actuales como la inteligencia artificial y el cambio climático, incluye un enfoque en la democratización de la OIT y una llamada a superar la polarización reciente dentro de la agencia.
Díaz es la única contendiente al cargo del actual director general, Gilbert Houngbo, de Togo, a tan solo tres semanas del cierre del plazo para la presentación de candidaturas. En su programa, la ministra destaca la necesidad de una mayor representación del Sur Global en la toma de decisiones de la OIT, lo que considera fundamental para abordar los retos laborales contemporáneos.
El programa de Díaz se fundamenta en tres pilares estratégicos: la creación de normas internacionales laborales, la promoción del trabajo decente y el fomento de empresas sostenibles. En su visión, la OIT debe adaptarse a las nuevas realidades del trabajo, asegurando que la legislación laboral internacional continúe siendo una protección efectiva y global.
En cuanto a la financiación del organismo, la candidata propone diversificar las fuentes de recursos, incluyendo contribuciones voluntarias y la cooperación entre sectores público y privado, con el objetivo de aliviar la crisis financiera que enfrenta la OIT. Esta propuesta busca garantizar la sostenibilidad del organismo y su capacidad para cumplir con su misión.
En su presentación, Díaz enfatiza que "avanzar en la democratización de la organización es una tarea urgente", reiterando la necesidad de incluir a las voces menos representadas en la estructura de la OIT. La ministra ha subrayado que la organización debe ser capaz de responder eficazmente a los cambios disruptivos que plantea la inteligencia artificial y a las transformaciones en el mundo laboral.
Contexto: La OIT, fundada en 1919, es una agencia de la Organización de las Naciones Unidas que establece normas internacionales para el trabajo y promueve el trabajo decente. En un contexto de creciente globalización y cambios tecnológicos, la OIT se enfrenta a desafíos significativos que requieren una revisión de sus estructuras y enfoques. La elección de un nuevo director general se llevará a cabo en un momento crítico, donde la relevancia del trabajo decente y la sostenibilidad empresarial son más importantes que nunca para la economía global.