El presupuesto de la Junta de Andalucía para el año 2027 se prevé que alcance un total de 54.716 millones de euros, lo que representa un aumento del 6% en comparación con el año anterior. Esta cifra marca un récord histórico en las cuentas públicas de la comunidad autónoma. De estos, 17.037 millones de euros estarán destinados a la sanidad pública, lo que equivale a un tercio del total del presupuesto y supone un incremento de 939 millones de euros respecto al presente año.
Las políticas sociales recibirán una asignación significativa, con 35.246 millones de euros, de los cuales se destinarán 11.889 millones de euros a educación y 3.308 millones de euros a atención a la dependencia. En el ámbito de la vivienda, se contemplan 1.000 millones de euros para la consejería correspondiente, que incluye más de 25 millones de euros para financiar costes de urbanización y movilizar terrenos.
El presidente de la Junta, Juanma Moreno, justificó este aumento presupuestario como una respuesta a la creciente necesidad de gasto social y a la necesidad de reforzar los servicios sanitarios tras varios años de aumento continuo desde 2018. Moreno destacó que el presupuesto actual es un 72% superior al último que fue aprobado por el gobierno socialista. Este incremento sitúa la partida sanitaria como la mayor en términos autonómicos, permitiendo financiar más personal, equipos y centros de atención.
Si la ejecución del presupuesto se lleva a cabo de manera efectiva, podría traducirse en mejoras en los tiempos de espera y en la atención primaria. Sin embargo, también se señala que el gasto adicional no garantiza automáticamente mejoras visibles en el servicio. Entre las medidas propuestas se encuentran acciones para facilitar la adquisición de vivienda por parte de los jóvenes y la movilización de suelo, con la asignación mencionada para urbanización, aunque su impacto dependerá de la implementación de programas específicos y de la priorización de la vivienda asequible.
Moreno comparó el volumen del presupuesto andaluz con el de otras comunidades autónomas que tienen poblaciones similares, indicando que el gasto en sanidad de Andalucía es prácticamente equivalente al presupuesto total del País Vasco. Esta comparación pone de manifiesto el crecimiento que ha experimentado el presupuesto desde 2018, cuando se incrementó en un 57,4%.
En respuesta a este presupuesto, Antonio Maíllo y la coalición Por Andalucía han acusado al presidente de favorecer a los fondos en lugar de proteger a los inquilinos y a los grupos vulnerables, e incluso han anunciado movilizaciones como medida de protesta, destacando la falta de zonas de tensión en el mercado de la vivienda andaluz. Este contexto de críticas y movilizaciones subraya el debate en torno a la gestión del presupuesto y su impacto real en la población.
Contexto: La Junta de Andalucía ha estado incrementando sus presupuestos desde 2018, después de un periodo de recortes, buscando mejorar la calidad de los servicios públicos. La situación de la vivienda en Andalucía ha sido un tema recurrente, con un mercado inmobiliario que ha experimentado tensiones en los últimos años. Este presupuesto se presenta en un momento en que la comunidad busca equilibrar el crecimiento económico con el acceso a servicios esenciales para los ciudadanos.