La situación en Wall Street se ha deteriorado notablemente, con el DOW JONES Ind Average cerrando el viernes con una caída del -0,95%, situándose en 47.501 puntos. Esta semana, el mercado laboral estadounidense ha reportado una disminución de 92.000 empleos no agrícolas, en contraste con las expectativas de 55.000 nuevos puestos, lo que ha generado inquietud entre los inversores.
El aumento de los precios del petróleo, en parte debido al conflicto en Medio Oriente y el cierre del Estrecho de Ormuz, ha intensificado la presión económica. La cotización del petróleo Brent y WTI ha incrementado, lo que podría llevar a precios de hasta 150 dólares por barril, según declaraciones del ministro de Energía de Qatar. A su vez, Kuwait ha comenzado a reducir su producción, contribuyendo a la incertidumbre en el mercado.
Los precios de la gasolina en EE. UU. alcanzaron su nivel más alto desde 2024, con un promedio nacional de 3,32 dólares por galón, un aumento de 0,34 dólares respecto a la semana anterior. Este incremento en los costos energéticos podría anticipar un repunte de la inflación, lo que ha llevado a la Reserva Federal a considerar la debilidad en el mercado laboral, según comentarios de varios de sus funcionarios.